Por una Política Inmigratoria Positiva

- 8/12/2010 -

La Política Inmigratoria es una de las herramientas de gobierno mas potentes a la hora de producir cambios profundos en una Comunidad. Mediante la inmigración, se puede inyectar en la población elementos dispuestos a integrarse al Pueblo y que, con su ansia de trabajo y su capacidad creativa, realicen aportes positivos que beneficien a toda la sociedad argentina en su conjunto. Pero la Política Inmigratoria también puede ser una herramienta que en malas manos, puede utilizarse para degradar, someter y hasta hacer desaparecer completamente a un Pueblo. Lamentablemente, nuestra Clase Política optó por ésta última opción.

 

Hoy en día la  inmigración cumple un rol completamente negativo para nuestra Comunidad. No apunta a la atracción e integración de aportes migratorios positivos, sino que es un factor de aumento de la delincuencia y la violencia, de ocupación ilegitima de hogares y terrenos, de degradación social, educativa y sanitaria de barrios completos, de destrucción del trabajo argentino y del saqueo del sistema de ayuda social . No es una herramienta para el Pueblo, sino para el clientelismo político, los delincuentes y el narcotráfico.

 

No es cierto, como se suele afirmar, que "no existe" una Política Migratoria. Que actualmente la inmigración sea un factor de degradación social, no es por la inexistencia de normas y decisiones gubernamentales. La actual Política Inmigratoria es así a propósito. Para beneficio político y económico de unos pocos, y a costa de los trabajadores argentinos.

 

Actualmente no se tiene en cuenta la capacidad de recepción de personas de nuestro país, no se tiene en cuenta el impacto en la economía que se produce al recibir grandes cantidades de inmigrantes. No se tiene en cuenta la identidad étnica de los argentinos y la capacidad y la voluntad de integración de los inmigrantes. No se regula la inmigración según las necesidades reales de la Comunidad, ni se apunta a atraer a determinados inmigrantes discriminándolos de otros; les da lo mismo un ingeniero nuclear que un violador serial. No se tiene en cuenta al Pueblo Argentino, solo se tiene en cuenta los intereses de la Clase Política y de la clase históricamente beneficiada por ella: la clase de los delincuentes.

 

¿A quién beneficia el descontrol inmigratorio?

 

En principio, a la Clase Política, a la que mas allá de los discursos partidarios mas o menos diferentes, sólo le interesa ganar elecciones para vivir a costa del Pueblo durante algunos años.

 

El ingreso de millones de marginales al país es visto a través de los ojos de la Clase Política como el ingreso de potenciales millones de votos. A ellos no les interesa que sean delincuentes, que establezcan industrias ilegales que destruyen la industria nacional, y que no puedan ni estén dispuestos a integrarse a la Comunidad. Mucho menos les interesa que se trate de millones de indigentes. De hecho, para ellos es mejor así: quien no tiene nada puede ser comprado por poco. Es así que con promesas de adquirir viviendas, terrenos y dinero gratis, la Clase Política los atrae al país y los organiza a través de Punteros en asentamientos y villas a lo largo y a lo ancho de todo el territorio nacional. De los argentinos pobres y desocupados, obviamente ni se preocupan.

 

El hecho de que gran parte de los inmigrantes que son atraídos al país sean delincuentes, no les molesta para nada. De hecho, en esos casos el beneficio se multiplica: la entrega de una población a la delincuencia masiva la mantiene en un estado patológico de nervios y encierro constante, le quita capacidad de reacción y la acostumbra al sometimiento. Delincuentes también son los que conforman los Grupos de Choque de las facciones políticas mas radicales del régimen, y que a modo de ejemplo, fueron utilizadas para reprimir al Pueblo durante las protestas en Plaza de Mayo del 2008. Ambas son formas de Terrorismo de Estado tercerizado que pocos se atreven a denunciar. Por otra parte, la Clase Política suelen financiar sus campañas políticas a través de los delincuentes manejados por los Punteros que administran las villas. La entrega masiva y gratuita de millones de DNI a inmigrantes ilegales -lo que les permite votar- es otro indicador de que lo único que busca la Clase Política con este tipo de inmigración es beneficiarse a si misma.

 

A ellos no les interesa que ingresen trabajadores, ellos solo necesitan delincuentes y votos.

 

Dentro del mundo delincuencial, otros grandes beneficiados son los explotadores esclavistas, que salvo pocas excepciones, pertenecen a las principales comunidades de inmigrantes extranjeros. Estos criminales se manejan con sus propias redes de trafico de personas, en complicidad con la Clase Política y con las redes de corrupción extendidas a través del Estado, que van desde simples gendarmes de frontera hasta intendentes o gobernadores. Muchos de estos esclavistas se dedican a traficar mujeres para prostituirlas en el país, y es ampliamente sabido en los barrios afectados por la inmigración, que uno de los principales flagelos de este problema es la proliferación de prostíbulos clandestinos.

La otra forma de explotación que se da entre los inmigrantes es el esclavismo en talleres industriales ilegales, que no solo son un problema por el hecho de funcionar con mano de obra esclava, sino por su efecto devastador sobre la industria argentina, que desaparece al no poder competir con ellos, afectando al trabajador nacional. Industrias enteras han casi desaparecido por este problema, como la industria textil.

 

A ellos no les conviene una Argentina trabajadora, sino una Argentina esclava.

 

¿A donde vamos si seguimos con la actual Política Inmigratoria Negativa?

 

La actual Política Inmigratoria esta canalizada principalmente a través de la tentación de la obtención de terrenos y dinero sin trabajar, o la participación de las actividades económicas ilegales. Esto genera una selección negativa: se atrae al delincuente, al traficante y al explotador. También se atrae al extranjero indigente, que no representa un peligro de por si como en los casos anteriores, pero que dada la enorme cantidad de argentinos pobres y desocupados, no estamos actualmente en condiciones de recibir. Estos últimos entonces terminan engrosando las filas de los delincuentes, o de los explotadores o explotados de las industrias ilegales, de los adictos al clientelismo político... o de todo junto.

 

Organismos como el INADI son creados por la Clase Política para construir un discurso artificial que le permita continuar con este tipo de situaciones. Bajo una jerga en apariencia humanitaria, el INADI decide a quién se puede discriminar y a quien no, que se puede decir en voz alta y que no, que se puede pensar y que no. Es un órgano de Represión del Pensamiento diseñado para evitar la protesta popular y el debate sincero y sin tabúes de temas como la inmigración o la delincuencia. La Clase Política no solo ignora la solución de la cuestión del descontrol inmigratorio y su relación la industria ilegal esclavista, la prostitución, la delincuencia, el clientelismo, y todos los problemas que esto causa a los argentinos, sino que hasta se da el lujo de crear un organismo para que no nos atrevamos a protestar contra ello.

 

Y esto genera una importante pregunta, dirigida especialmente al INADI y a quienes adhieren a sus teorías represivas: ¿Serán ellos tolerantes cuando la minoría seamos nosotros?

 

¿Que exige el Pueblo Argentino?

 

El MJL hace suya una de las exigencias mas silenciadas y reprimidas del Pueblo Argentino: Una Política Inmigratoria Positiva. Queremos que la Inmigración vuelva a ser, como en la época de nuestros abuelos inmigrantes, una Herramienta Política para beneficio del Pueblo y de las generaciones futuras, aplicando en principio cuatro puntos básicos:

 

1- La Selección de los Inmigrantes: La integración de extranjeros a nuestra Comunidad debe apuntar solo a quién esté dispuesto, y sea capaz, de realizar un aporte útil a nuestro Pueblo mediante su esfuerzo, su trabajo o sus conocimientos. La selección del inmigrante debe realizarse según las necesidades de la economía local, y no según los problemas de las economías extranjeras. El objetivo de la Inmigración debe ser aportar a la Nación, no perjudicarla.

 

La inmigración delincuencial, de narcotraficantes o por interés clientelista debe ser abolida para siempre. No debe permitirse ingresar al país a personas con antecedentes criminales o con intenciones de enriquecerse a costa nuestra sin aportar nada a cambio.

 

2- La Limitación en la Cantidad de Inmigrantes: La cantidad de inmigrantes recibidos no debe constituir una amenaza a la integridad de nuestra economía. Una economía puede absorber solo un número limitado de nuevos trabajadores, y un número de inmigrantes que supere esa capacidad significaría cargar en las espaldas del trabajador argentino el peso del mantenimiento de miles de desocupados extranjeros.

 

Se debe apuntar a integrar al inmigrante a nuestra comunidad productiva: por eso solo se puede recibir el número de inmigrantes que logre soportar y necesite nuestra economía.

 

3- El Respeto por la Identidad Étnica y Cultural: Argentina no es simplemente una suma numérica de individuos. Somos un Pueblo ligado por una identidad y una cultura común. Las Naciones Aborígenes que nos acompañan en nuestro Territorio también tienen sus propias identidades étnicas y sus modos culturales propios. Cada Pueblo del mundo es único e irrepetible. Todo esto debe ser respetado.

 

La inmigración no debe ser invasiva : debe enriquecernos, pero no reemplazarnos. Debe apuntarse a atraer a trabajadores afines a nuestra identidad étnica y cultural, fácilmente integrables a nuestro Pueblo.

El inmigrante no debe automarginarse formando "comunidades" extranjeras, sino que debe estar dispuesto a integrarse plenamente a la Comunidad Popular.

 

4- Deportación del Inmigrante Agresor: Los inmigrantes ilegales, los que se dediquen a actividades delincuenciales, a la explotación esclavista o a la prostitución, o los mantenidos por el Trabajador Argentino a través de sus impuestos, deben ser deportados a sus países de origen. También debe exigirse Juicio y Castigo para la Clase Política que lucra con la situación de estos inmigrantes, para sus Punteros, para los explotadores, y para todos los integrantes de las redes de corrupción que lucran con la inmigración negativa.

 

Hagamos que la palabra "Inmigración" deje de ser una mala palabra. Luchemos por una política inmigratoria Popular, basada en el espíritu del Trabajo, de la Identidad y de la Integración.

 

¡Libertad y Pan!

Movimiento por la Justicia y la Libertad

 

 

 

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