Policías Muertos, crece la inseguridad


Decadente es el estado de la sociedad argentina contemporánea, dividida y enfrentada consigo misma, tendiente cada vez mas a dejar de ser una Nación, una comunidad de individuos con una voluntad e interés común, para convertirse simplemente en un conglomerado de individuos individualistas, encerrados cada uno en su mundo, volcados únicamente a sus intereses particulares e ignorando al prójimo, evitando comprometerse en nada, a cambio de la relativa y patética tranquilidad que encuentran tras las alarmas y rejas de sus casas.


En un contexto como este no puede sorprendernos el avance imparable de la cada vez mas bestial inseguridad, que producida artificialmente por el poder mantiene a los argentinos honestos encerrados en sus casas creyendo, muchas veces en vano, que allí estarán a salvo de la masacre generalizada que se lleva a cabo en las calles.
En una situación así, la policía no tiene mucho que hacer. Es hora de que el pueblo argentino honesto asuma su responsabilidad y salga de detrás de las rejas de sus casas a reclamar las calles que les pertenecen y a conquistar su dignidad.


Los miembros honestos de las fuerzas policiales, limitados duramente por la ley, basureados desde los medios de comunicación, con sueldos insignificantes, medios reducidos y horarios de servicio inhumanos, y rodeados de elementos corruptos en sus filas, despojados de la confianza de la población, son incapaces muchas veces de protegerse incluso a ellos mismos. Mucho menos puede esperarse que puedan siempre proteger a la comunidad, una comunidad de individuos que evitan a toda costa comprometerse en nombre de su comodidad personal.

 
Una muestra ejemplar de esto es el asesinato de los tres policías muertos a balazos y puñaladas recientemente en La Plata. Mas allá de los motivos por los que haya sido realizada la matanza, esto demuestra el estado de emergencia en el que se encuentra una sociedad en la que ni los miembros de las fuerzas destinadas a combatir el crimen están a salvo de ser asesinados a mansalva.

 



HOMENAJE A LOS POLICÍAS MUERTOS EN LA PLATA

En repudio a este hecho, y en homenaje a los policías caídos, nos han enviado un verso anónimo que resume en pocas líneas el sentir de todo argentino conciente de la oscuridad que rodea nuestra patria en la actualidad:

 En una calle cualquiera,
 De cualquier ciudad o pueblo,
 Cosa de la Democracia ,
 Un hombre argentino ha muerto.

 Cumplía con su deber,
 No era ni malo ni bueno,
 Pero era Policía,
 Y lo mataron por eso.

 Sobre su azul guerrera,
 La sangre fluyó muy presta,
 Ni se pudo defender,
 era un ser claro y honesto,
 Pero era Policía,
 Y lo mataron por eso.

 Y habrá otra viuda llorando,
 Y también otros niños huérfanos,
 Y habrá otra deuda en la cuenta,
 Que, por Dios, nos cobraremos.

 Y habrá otro Ángel Custodio,
 haciendo guardia en el Cielo.

 En una calle cualquiera,
 De cualquier ciudad o pueblo,
 Cosa de la Democracia,
 ARGENTINA ESTA MURIENDO.

 Anónimo

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