Inquisición Democrática

Terrorismo cultural y Memoria Histórica

 

El MJL considera alarmante e inaceptable cualquier intento de imponer como indiscutible una visión determinada y única de la historia, criminalizando y persiguiendo penalmente a historiadores por el hecho de, nada menos, cumplir con su deber de investigar y desarrollar un mejor conocimiento público sobre determinados sucesos históricos.

Imponerle a la mayoría de los argentinos la versión de un hecho histórico mas conveniente para ciertas minorías para proteger los intereses de éstas, simulando además basarse en argumentos morales, es un hecho repugnante sin precedentes en nuestra historia que no se puede permitir.

Por eso condenamos el proyecto de ley impulsado por la DAIA y el INADI, y presentado ante Cobos, que de ser aprobado implantaría la prohibición de dudar públicamente sobre lo sucedido durante el Holocausto judío, o de pensar distinto o de refutar mediante investigaciones la versión de la historia que la DAIA y el INADI decidan que es la correcta.

Aunque en un principio se pensaba perseguir penalmente solo a quien osara investigar los sucesos del holocausto judío - pretensión ya de por si totalmente aberrante - el proyecto de ley terminó incluyendo además a la historia oficial sobre la guerra civil de los años 70 en Argentina y al Holocausto Armenio como dogmas intocables.

Los argumentos esgrimidos por la DAIA y el INADI para justificar la caza de brujas historiográfica son poco menos que delirantes: se supone, según el documento presentado ante Cobos, que existe una conspiración de nazis a nivel mundial para hacerle creer a los pueblos que el holocausto judío jamás existió, para legitimar de esta forma la concreción de otro holocausto - esta vez verdadero.

Estas afirmaciones pretenden convertir a cualquier persona que, investigando el holocausto judío, llegue a conclusiones poco convenientes para el bando Aliado, en un "nazi conspirador" y en un genocida de judíos en potencia, haciéndolo merecedor de persecuciones penales y de campañas mediáticas insultantes en su contra, como ocurre actualmente en Europa.

La realidad es totalmente diferente. Por un lado, si bien es cierto que algunos de los historiadores que revisan el holocausto son realmente nazis, eso no significa que todos lo sean, y el hecho de que lo sean, no necesariamente significa que mientan o que deban ser censurados, así como tampoco se censura a aquellos que escriben la historia de la segunda Guerra desde un punto de vista marxista-soviético, o liberal-británico, francés o estadounidense.

De todas formas, la mayoría de los revisionistas del holocausto judío no son nazis, y pueden encontrarse revisionistas de todas las ideologías políticas y razas alrededor del mundo - incluyendo judíos. Por otro lado, ninguno de estos historiadores niega el holocausto, sino que investigan y discuten puntos claves del mismo. No discuten si existió el holocausto judío, cosa que se da por sentada, sino si realmente sucedió de la manera en la que lo afirman las crónicas aliadas, y que motivos llevaron a su existencia. Eso llamado "negacionismo" no existe, y es un termino falaz aplicado por los medios a aquellos que investigan los hechos del holocausto que a los Aliados y sus beneficiarios no les conviene.

Una cuestión de venganza

Por otro lado, la prohibición de contradecir la versión oficial sobre los hechos sangrientos ocurridos en Argentina hace mas de 30 años es un punto realmente alarmante, teniendo en cuenta que el Estado alberga actualmente a infinidad de ex-miembros de las fuerzas armadas irregulares que en su momento intentaron imponer regimenes marxistas en nuestro país. De ser aprobada esta ley, ellos dictarían la historia oficial, obviamente, favoreciendo a su "bando", y negándole a todos los Argentinos su derecho a la Memoria Histórica verdadera, prerrequisito necesario para aplicar la ley de forma justa sobre todos los protagonistas de esos hechos que hayan actuado contra los intereses del Pueblo Argentino - sean del bando que sean.

Es una demostración del sectarismo, el fanatismo y el egoísmo inmenso de nuestros gobernantes, el hecho de que apoyen la prohibición de revisar nuestra historia solo para beneficiar y esconder las miserias del bando al que pertenecieron hace 30 años, cuando lo que realmente necesita la Nación Argentina es la revisión histórica de esos hechos para llegar de una vez por todas a la aplicación justa de la Justicia sobre sus protagonistas, no en forma de venganza cuasi-mafiosa y falsaria, como se viene dando hasta ahora, sino teniendo en cuenta solamente el interés del Pueblo Argentino, sin preferencias por ninguno de los bandos, y sin que odios ciegos y resentidos lleven a destruir a las Fuerzas Armadas en el camino.

Y en lo referente al Holocausto Armenio, estamos directamente en el terreno de lo ridículo, ya que en una nación como Argentina, totalmente ajena a ese conflicto, nada impediría que se diera un debate histórico totalmente objetivo y enriquecedor sobre ese tema, a menos que se apruebe este vergonzoso y alarmante proyecto de ley.

Un proyecto impopular

En una encuesta realizada por el propio INADI entre febrero y marzo del 2009, Argentina demostró categóricamente su opinión con respecto a esta aberración que buscan imponernos como ley.

Mas de 11.000 personas votaron en contra del proyecto inquisidor, mientras que solo 299 personas lo hicieron a favor. Con el 97,5% del Pueblo en contra, elevaron igualmente el proyecto al Congreso. Los miembros de ese Congreso, según se dice, representan al Pueblo. Por lo tanto si casi el 100% de los argentinos se mostraron en contra del proyecto, lo lógico sería que casi el 100% de los legisladores votaran en contra de tal aberración. ¿Por que entonces el INADI se arriesgó a presentar el proyecto de todas formas? ¿Será que ese organismo cree que los legisladores no representan al Pueblo, sino a "alguien mas"? Veremos que pasa a la hora de votar, y a quien representa realmente el Congreso. Si este proyecto tan categóricamente impopular llegara a convertirse en ley, el sistema representativo podría ponerse seriamente en duda, haciendo temblar la legitimidad de la democracia desde sus fundamentos mas básicos. Veremos que pasa.

Mas allá de eso, por "alguna razón" los resultados de esta encuesta no fueron publicados en la sección de encuestas finalizadas del sitio web del INADI. El enlace igualmente aún existe, aunque no se puede acceder a el desde ninguna parte del sitio. Para subsanar ese lamentable error, nosotros lo publicamos aquí, con captura de pantalla incluida:

Enlace: Encuesta finalizada oculta

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La delirante conspiranóia de la DAIA y el INADI no los habilita de ninguna manera a destruir la libertad de expresión de los argentinos de una forma tan bestial. Una vez presentado el proyecto de ley, la decisión queda en manos de los legisladores. Habrá que ver a quien representan realmente quienes dicen representar al Pueblo Argentino.

El terrorismo histórico no debe ser tolerado por los argentinos, y debe ser resistido. Convertir fragmentos de la historia en doctrina indiscutible nos arrastraría un paso mas dentro de la decadencia cultural que se vive en nuestro país.

Si aceptamos calladamente imposiciones como esta, no estará lejos el día en el que se nos prohíba afirmar que las Malvinas son argentinas, por ir en contra de otro de los dogmas insostenibles de la pseudo-historia inventada por los Aliados. Argentina debe despertar.

¡Libertad y Pan!

Fuentes:

- Texto del proyecto de ley presentado por el INADI

- Resultados de la encuesta del INADI sobre el proyecto

 

 

 

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