El Concepto de Liderazgo y la Falta de Conducción Política en la Dirección del País

-El Servicio Militar Obligatorio -

El liderazgo es una condición natural inherente al ser en general, y muy especialmente se aplica a los seres vivos. Esto es tan así que la Naturaleza reconoce principios que le dan origen en la ley de atracción universal y en las fuerzas gravitacionales que operan en el Sistema Solar y que en el caso de la biología se asocia a las formas del magnetismo animal que en el caso de los ciclos reproductivos de los seres vivos va ligado directamente al encanto que ejerce lo femenino sobre lo masculino para la perpetuación de la especie.

En el Orden Natural de las cosas y los seres, la Naturaleza no reconoce democracias. Entonces, pregunto: ¿por qué la reconoce el hombre cuando en realidad no es un sistema natural?

Se acostumbra a definir a la democracia como el sistema político-ideológico que defiende la libertad individual y garantiza la libertad de expresión, pero en realidad la libertad individual y de expresión invocada en la democracia desde hace 225 años (Revolución Francesa jacobina) no ha necesitado de la democracia para que los individuos se expresen libremente y en los últimos 6000 años la democracia tampoco estuvo presente para garantizar la libertad individual, las personas simplemente la tomaban en sus manos y la ejercía libremente como mejor les parecía.

Entonces: ¿que defiende realmente la democracia? y sobre todo, ¿que garantiza y representa como sistema político?. A la luz de los acontecimientos de los últimos 25 años y de los fracasos reiterados de los distintos gobiernos que se han sucedido a lo largo de un cuarto de siglo y de los funcionarios públicos que lo han representado en distintos cargos la respuesta es obvia: Nada. Por el contrario, ha contribuido éste sistema a destruir la idea natural del liderazgo y darle lugar a los mediocres y tramposos en la dirección política de los asuntos públicos, perjudicando a toda la Nación a lo largo de la historia reciente de la que somos testigos visuales y donde nadie nos ha contado la verdad de boca ajena, es decir, la vivimos en carne propia.

El concepto de liderazgo surge por su propio peso. El líder nace, no se hace, ni se elige. Surge aun en las condiciones mas adversas, brilla con su propia luz y se impone por su propio peso. Entonces la democracia no dará lideres, porque es estéril para producirlos.

Son necesarios en todas las ramas del saber y especialmente en la política, y se destacan mas popularmente en el deporte, donde los grandes deportistas enardecen a las masas. Los líderes son los conductores del a sociedad y no hay sistema que los pueda fabricar, los mediocres les temen y los envidiosos los persiguen. La sociedad los necesita y a lo largo de la historia cada nación importante del mundo ha logrado aun en los casos menos destacados lograr sus aspiraciones y grandeza gracias a sus lideres naturales. Los sistemas de gobierno que se han opuesto a su surgimiento para favorecer lo mediocre, se han visto desbordados y superados por la formidable personalidad del líder, sea por sus pensamientos o por su acción, siendo en la mayor parte de los casos un visionario que prevé sucesos con mucha distancia, lucidez y claridad que muchas décadas después la sociedad alcanza a entender en su verdadera dimensión.

El líder no establece términos medios porque no es un especulador, su posición es sincera ante la vida y ante la realidad y asume con verdadera valentía su posición al defenderla. Entonces genera oposiciones y adhesiones furiosas y fanáticas por parte de quienes los reconocen o rechazan, nunca es indiferente a la masa y su carácter lo destaca por si mismo.

Todos los seres humanos están naturalmente capacitados para aprender, pero no para liderar, y un gobierno de lideres fuerte se corresponde con un Pueblo psicológicamente fuerte.

Un tirano no es un líder, sino un mediocre que por su propia inseguridad impone su poder por la fuerza, imponiendo la tiranía. Su inferioridad psicológica no le deja otra alternativa que reaccionar de esta manera, y su miedo a ser vencido por los otros lo lleva a apoyarse en el poder que lo sustenta, porque le teme a la masa. El líder a la masa no le teme, la conquista, los mediocres aúllan y lo odian por haberle quitado su gran oportunidad.

La sociedad necesita hombres fuertes y grandes lideres si quiere surgir y levantarse de su postración. En este sentido estamos ante gobiernos elegidos mas o menos libremente donde en aras de quitar a la sociedad un derecho propio de defensa se ha suprimido por presión anglofrancesa-norteamericana el servicio militar obligatorio desde 1995.

Fue el servicio militar obligatorio la base del arraigo al Suelo Patrio, la formación en artes y oficios de millones de ciudadanos, la erradicación de malas costumbres sociales y vicios, la adquisición del sentido del deber y del trabajo, la idea de responsabilidad en el máximo sentido de la palabra y hasta el máximo sacrificio de la vida para defender a los suyos, y en muchos otros casos significo el fin del analfabetismo que somete al ser humano a la ignorancia.

El servicio militar obligatorio ha forjado el carácter de muchos hombres y los ha hecho útiles, y donde había ocio y vagancia, puso acción y decisión. Le dio sentimiento de unidad social y pertenencia y en muchos casos afirmo las cualidades de liderazgo en distintos campos. Con su desaparición desbordó el vicio, la corrupción y la decadencia que se ha adueñado de las calles de todo el país.

Nos han arrebatado la defensa y nos han privado injustamente de nuestro derecho a defendernos para favorecer a nuestros enemigos de siempre. La Nación necesita lideres aptos y no surgidos de acomodos del momento mas o menos deshonestos. Para combatir el desorden y la anarquía social e imponer nuevamente buenas costumbres la Nación requiere el servicio militar obligatorio.

 

Presidencia del Partido

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